A veces la melancolía se instala
y no me deja ver.Se angosta el camino,y se convierte en un oscuro túnel,dónde las luciérnagas se apagan yacechan las sombras del silencio.El desasosiego y la aflicción merodean como un centinela, abordando el pensamiento y la razón.Y brota una lluvia salada, que mana de mi interior y que mis ojos derraman.Y siento que la verdad de mi corazón no se tambalea ni muere.
Él, envuelto por las cicatrices del dolor,se hizo fuerte y se abraza a la resiliencia con valor.Porque la vida no espera, hay que vivirla con esperanza, y no tener la desidia y el lamento como opción.Mi alma ya no se arrodilla aterida y derrotada.Mis sueños hibernan, esperando que algún día vuelva a sentir el calor y la dicha que me quedó por vivir.Y desde mi atalaya, le susurraré al viento que pienses en mí cada vez que te pienso.Vislumbraré la luz que emitan tus ojos sobre el agua de ese río, qué mirándolo cada noche, te invita a soñar y te ayuda a reflexionar.Su reflejo se torna como un espejo.Tan sólo tienes que cerrar los ojos y mirar...Conjugar el verbo amarY respirar...
Duerme y reposa.
Tu mente anda algo inquieta,te asedia la ansiedad que a veces es difícil de ahuyentar.Te ofrezco mi mano,es como volar en una avioneta, surcando el cielo del cariño y la comprensión.
Ya no sentirás que te invade la desdicha y la tensión.El mar ya no se tornará embravecido.Seré tu sirena en el océano de tu inquietud.Las espumas formarán estelas,atrapando las sepias, calamares y pulpos, que con sus tentáculos no te dejan navegar y ver la luz del sol.Ya la razón no se perderá entre lagunas de tinieblas que pongan en jaque a tus neuronas.No le des aliento al sin sabor del lamento.No mantengas vivo en vano el rodeo del sufrimiento.No temas... El vacío será transitorio.Ven... Toma mi abrazo,que te acariciará como el suave tacto de un lazo.Déjame tus lágrimas besar para tus penas poder aliviar.Porque lo demás... lo demás no importa.Después de la tormenta siempre sale el arco iris.
Algo se me muere por dentro.
Siento un dolor clavado, no tiene espinas, pero penetra como un punzón en el epicentro de mi corazón.Y por las noches no puedo soñar,
mi mente se agota de tanto pensar.No quiero cenizas.Me estoy muriendo, a mi quién me entiende...Quiero la vida que viví antes del presente.Suspirar ilusión y respirar la emoción al tenerte.Despliego las alas y voy surcando el cielo de la esperanza.Planeo sin condición, deambulando cuál mariposa, buscando su sitio en paz y armoniosa.Me pongo la máscara de la entereza, y a ratos me oprime el desconsuelo con dureza.No me da miedo el estado del sentimiento, que acongoja mi alma y mi cuerpo.Fué sublime el tiempo en que las rosas florecían.Y tocando la luna palpitaba el verso que nacía de tus labios, cuándo tus palabras susurradas de amor hacían enardecer el deseo en mi piel.Es bonito recordar y no olvidar.Sentirse amada por siempre y amar hasta la eternidad.
Cuando alguien te suelta con facilidad es que se sostiene de otro lado,
y ya no es consciente del amor de aquel que lo ha amado.El tiempo está lleno de matices.Lo que se ha tenido en el pasado puede cambiar en el presente, y transformar el futuro.Es voluble la circunstancia.Y a veces la lejanía se acorta en la distancia.Inicié el periplo casi sin querer,siguiendo tu estela etérea, donde el abrazo era eterno, y el beso era tan real que la existencia del momento eran sentimiento y verdad.Sostengo el silencio.Y la posibilidad de lo improbable la mantengo con cautela en el corazón. Con el alma abrochada, para que no se desborde ni se pierda en el vacío y en la nada.
Por las noches mirando al cielo cierro los ojos.Asoma tímida la ilusión, rememorando la magia, cuando los minutos conformaban las horas, y el amor, la complicidad y el deseo fueron un universo lleno de estrellas, y las promesas no fueron de piedra.Abro los ojos y sonrío entre bambalinas.Porque el que te ofrece su tiempo es un regalo.Y que mejor regalo que regalar tu tiempo.Ahora el mío transcurre lento, pero...esperando que la vida me ofrezca de nuevo el acontecimiento.