Hay que olvidar lo que no te deja avanzar,
por eso escribo lo que no se me debe olvidar.Dejé enterradas las palabras que me dieron vida,
y me arrebataron la realidad de mi sueño
Sentí la necesidad,
La carencia no existía.
Mi corazón se asemejaba al arrebol de las nubes en primavera,
tornàndose de un rojo intenso y latiendo de amor inmerso.
Cerré los ojos, y me dejé llevar por el suspiro etéreo, que envolvía el deseo y su sabor.
Y aprendí a volar,
desplegando mis alas,
atreviéndome a vivir el sentimiento más bello y hermoso
ese que no pondera el equilibrio entre la cordura y la pasión.
Y la emoción se tiñó del azul del alma.
El amor se tornó inherente a la suya.
Y los momentos hablaban por si solos,
fluyendo la magia,
sosteniendo de nuestros labios la complicidad del beso eterno, y el compromiso de amarnos en silencio hasta poder vivir el acontecimiento.
Quise creer...
Y sigo creyendo.
Morí de amor...
Y sigo muriendo.
Bailan las palabras que despiertan mis entrañas..
Muero de amor.
